Disfrutas La Navidades O Te Causa Ansiedad

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Cumplida tu rutina diaria llegas a casa y te permites unos momentos de descanso. Te sientas en el sofá y enciendes el televisor. Tras unos minutos de programa, entra la publicidad. De pronto escuchas una melodía que dispara un lejano resorte en tu interior: es un villancico. Delante de un cálido fondo de luz dorada, una niña ayuda a su madre a colocar dulces sobre una bandeja. El volumen de la música asciende y, para entonces ya notas la respiración acelerada, el corazón bombea con mayor intensidad y una conocida sensación de sofoco se apodera de ti. La descarga de adrenalina te recuerda que tu propensión a los ataques de ansiedad ha vuelto con fuerza.

¿Qué ha ocurrido? Has tomado plena conciencia de la proximidad de las fiestas navideñas. Tu mente asocia de forma negativa estas dos palabras a un complejo entramado de exigencias que sabes que no podrás cumplir. De un sólo golpe te enfrentas a los gastos excesivos, los menús, las discusiones con la pareja por causas familiares, la necesidad de organizar actividades para los niños, el cambio de los horarios, la obligación de quedar bien, el cansancio, las compras. A todo ello se suman las pocas horas de luz, el frío y el recuerdo de los seres queridos que ya no están. Y además, con la crisis, la escasez de dinero empeora las cosas. Piensas que todo se vuelve en tu contra.

No lo creas. Es precisamente ahora cuando tienes la oportunidad de tomar el control. Si el trastorno de ansiedad se caracteriza por la acumulación de temores infundados, por el pánico que se dispara en nuestra mente sin causa aparente, en este caso sabemos qué es exactamente lo que nos afecta y podemos identificarlo. Puesto que conocemos las causas que agravan la ansiedad, está en nuestra mano combatirlas. Nuestro objetivo prioritario para las fiestas navideñas debe ser el de terminar el año con serenidad, en paz.

Simplifica. Para ello es conveniente implicar en la organización de los eventos familiares a todos los integrantes, desde los niños hasta los mayores. Hay que procurar simplificar y escoger menús sencillos. Conviene huir de la perfección y adoptar posturas flexibles. Procura evitar a toda costa las conversaciones sobre temas polémicos, habrá momentos más adecuados para ello.

Resuelve. Haz un presupuesto de regalo por persona y piensa en los niños en primer lugar. Tal vez podrás hacer regalos mejores más adelante; recuerda que te causará mayor ansiedad gastar más de lo que puedes permitirte.

Prioriza. Reserva tiempo para ti, para dar un paseo siempre que tengas ocasión, o para practicar ejercicios de relajación y respiración. Ten presente que no tienes por qué cumplir con todos los compromisos. Concédete un descanso, háblalo con tu pareja, si la tienes, y poneros de acuerdo. Intenta realizar alguna actividad diferente en los días señalados.

Relativiza. Si algo no sale como esperabas piensa que todo pasa, la próxima vez saldrá mejor. No te obsesiones con cuestiones que no dependen de ti.

Gracias a éstas prácticas fortaleceremos nuestro sentimiento de control y tendremos la seguridad de haber actuado de la mejor forma posible. Nuestra autoestima también nos lo agradecerá.

Esta entrada fue publicada Salud.


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