Fumar Por Ansiedad

Cuando ese torrente de emociones y sensaciones desagradables que genera la ansiedad se aloja en nuestro cuerpo, buscamos por todos los medios encontrar la manera de volver a recuperar la calma y cambiar lo que en esos momentos estamos sintiendo. Cuando el corazón parecía que se me iba a salir del pecho y esa horrible sensación que apodé “me voy a morir” aparecía, yo como mecanismo de defensa recurría al tabaco. Como todavía no había descubierto ninguna manera de controlar la ansiedad, podía llegar a fumarme 4 cigarros seguidos en mi intento de liberarme de la ansiedad. Acababa con la garganta y los pulmones hechos polvos y echando la vista atrás me doy cuenta que no era el tabaco lo que me calmaba, si no que en el transcurso de los 15 minutos que tardaba en fumármelos, el ataque de ansiedad había llegado a su pico más alto y comenzaba a descender en intensidad. Era su ciclo “natural” y el tabaco poco ayudaba, más bien, lo empeoraba.

El tabaco nos da una falsa sensación de relajo, se convierte en un hábito cuando estamos ante una situación de estrés o simplemente aburridos. Con esta asociación en la cabeza (fumarse un cigarro =  a relajarse), es de lo más normal que ante un ataque de ansiedad recurramos a él para lograr volver a recuperar la calma.
Pero este método genera dos problemas. El primero es que nos crea más dependencia  al tabaco de la que podíamos tener ya. Ahora si nos vemos presos de un ataque de ansiedad y además no tenemos tabaco a mano, nos pondremos todavía más histéricos y nerviosos empeorando aún más si cabe la situación. El segundo es que el tabaco merma nuestro sistema respiratorio reduciendo la cantidad de oxigeno que llega a nuestro organismo y esta falta de oxigeno ocasiona que la ansiedad gane en intensidad.

Mi consejo aquí después de ser un fumador ansioso y casi compulsivo es que primero encuentres la manera de controlar la ansiedad antes de plantearte dejar de fumar. Si no tienes un método alternativo para controlarla, dejar el tabaco de golpe te generará todavía más ansiedad al negarle a tu organismo una de las maneras que tiene de relajarse en los momentos que más lo necesita. Te invito a que pruebes con el método que Patricia explica en la guía que te puedes descargar gratis debajo de este artículo. Es muy sencillo y solo te llevará unos minutos ponerlo en práctica. Cuando lo domines, tendrás en tus manos una poderosa herramienta con que combatir cualquier ataque de ansiedad y dejar el tabaco te será mucho más fácil. Espero que con este artículo te haya podido ayudar a entender porque fumas cuando tienes ansiedad y que puedes hacer para solucionarlo. Recuerda también que puedes recurrir siempre que lo necesites a nuestra sección de contacto para preguntar cualquier duda que tengas.

Esta entrada fue publicada Salud.


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