¿Piensas Que Vas A volverte Loco?

188479-psicologa-rakel-villanueva-dibujo-de-terapia-individual

Cuantas veces te has preguntado “¿Qué pasa si la ansiedad me gana?” “¿Me internarán en un hospital o me volveré loco?” “¿Cuándo me volverá a pasar? ¿Cuándo tendré que volver a luchar contra este terror de nuevo?”

El principal miedo de las  personas que sufren  ataques de pánico regularmente, es el de perder el control de su cuerpo o de su mente. Creo que es lógico que, ante los primeros síntomas, sientan un miedo terrible a que el ciclo se inicie de nuevo. Esta emoción  es lo que  se llama “miedo al miedo”, la ansiedad ya no resulta adaptativa, sino todo lo contrario.

La mayoría de las personas que nunca han experimentado ataques de pánico o que jamás han sufrido problemas de ansiedad, no se dan cuenta de lo aterradora que puede resultar esta experiencia. La ansiedad trae consigo una gran variedad de síntomas, que no es de extrañarse, que muchas veces nos sintamos confundidos y asustados por los mismos.  Se siente un gran mareo, se nubla la vista, se sienten cosquilleos en todo el cuerpo  y no se puede respirar, el corazón late tan de prisa que piensas que te dará un infarto y esto nos lleva a pensar que algo realmente malo está pasando en nuestro cuerpo.

Por si eso fuera poco, muchas veces tienes que lidiar con los efectos secundarios que tienen los pensamientos angustiosos no deseados. Estos pensamientos intrusivos pueden ser desde preocupaciones sobre la salud,  enfrentarse al trabajo, preocupación por algún ser querido o incluso miedos que no tienen ningún sentido pero que permanecen constantemente en tu mente. Algunas veces, los pensamientos proceden de experiencias desagradables anteriores, en otras ocasiones son simplemente pensamientos extraños que  te dejan preocupado porque no sabes por qué se le ocurren a tu mente cosas tan extrañas y descabelladas.

Los pensamientos angustiosos actúan como una barrera que te distancian del mundo, y esta sensación de separación hace que te sienta aún peor porque crees que estás perdiendo el contacto con la realidad.

Cuando se sienten todas estas cosas a la vez y no se sabe por qué, las personas piensan  que están sufriendo algún tipo de ataque, una enfermedad o que se están  volviendo locos. La posibilidad de perder totalmente el control parece de repente algo muy real y, naturalmente, esto es algo realmente terrorífico.

De la misma manera que permanecer con un dolor durante meses y no ir al médico, no tiene mucho sentido, tampoco lo tiene aguantar el dolor emocional sin más.

La decisión de solicitar ayuda profesional no siempre es fácil, pero no hay que esperar a que te encuentres verdaderamente mal. Si tienes constantemente angustia que te provoca sufrimiento y limita tu libertad para elegir lo que te gustaría hacer, entonces consulta la mejor manera de recibir ayuda, hay veces que no puedes tu solo/a.

Recuerda: “No es fuerte el que no necesita ayuda, sino el que tiene el valor de pedirla cuando la necesita”

Esta entrada fue publicada Sin categoría.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>