Vive Tu Embarazo Sin Ansiedad

ansiedad-en-el-embarazo1

Vas a ser mamá. ¡Qué gran alegría! Pero también… ¡qué responsabilidad! Junto con la emoción del primer momento, un gran porcentaje de las futuras mamás se encuentra cara a cara con una enemiga muy persistente: la ansiedad.

Por supuesto que dirás: “¡Cómo no ponerse ansiosa ante tamaña noticia!”. En eso estamos de acuerdo, pero hay una medida para cada cosa. En el caso de la ansiedad, debes aprender a reducirla a su más mínima expresión, para que no perjudique el embarazo, el parto ni los primeros tiempos de convivencia con tu bebé.

Seguramente te asaltarán mil preguntas, millones de dudas y toneladas de preocupaciones. Todo eso junto es demasiada carga para ti sola, por lo tanto, a fin de evitar males como esa ansiedad que te carcome, es preciso que actúes de inmediato, plenamente consciente de que esa actitud no te beneficia en nada, sino que solo perjudica al adorable par que forman tu hijo y tú, desde el momento de la concepción.

A algunas mujeres no les afecta en absoluto, a otras lo hace moderadamente y hay quienes padecen la ansiedad como una peste que se instala en sus vidas para quedarse y se vuelve difícil de erradicar.

Si este es tu caso, recuerda en primer lugar que no estás sola, que hay millones de mujeres como tú en el mundo, intentando combatir la ansiedad que no las deja disfrutar en pleno su embarazo y esperan con ansias “normales” a ese pequeño ser que llenará de luz su vida.

En tal sentido, existen varias fórmulas para combatirla, y podrás elegir la que más te convenga de acuerdo a tus necesidades o costumbres, pero por lo general hay un método que funciona a la perfección y es la respiración profunda, que será beneficiosa no solo para controlar tu ansiedad, sino para alcanzar estados mentales que te permitirán atravesar este período de la mejor manera.

Para la filosofía hinduista, existe una relación directa entre la respiración y el estado de ánimo mental. Cuando una persona está ansiosa, angustiada o asustada, su respiración se torna más rápida e irregular, poco profunda. Por eso, aquí te ofrecemos un método sencillo y práctico de respiración profunda que seguro te ayudará en esta etapa tan especial de tu vida:

Primero, adopta una postura cómoda, no cruces los brazos ni las piernas (eso provoca tensión física). Apoya una mano en el estómago, sobre el ombligo, Afloja las mandíbulas, deja caer los hombros. Cierra los ojos y lentamente toma conciencia de la posición de tu cuerpo, empezando por la cabeza y terminando en las piernas. Respira normalmente y escucha tu respiración durante diez inspiraciones.

Entonces es momento de empezar a respirar profundamente, llenando primero el vientre y después los pulmones, en una sola inspiración, controlando que la mano que está sobre el ombligo se eleve. Realiza diez de estas inspiraciones profundas reteniendo el aire, mientras cuentas hasta cinco; luego exhala. Deja entonces que tu respiración vuelva a la normalidad.

Repite este proceso cada vez que empieces a sentir ansiedad, con la práctica, cada vez te será mas sencillo y rápido volver a recuperar la calma.

También Te Puede Interesar:

Esta entrada fue publicada Embarazo.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>